La búsqueda de protección activa de los Strykers del ejército estadounidense en un punto muerto

El Stryker se ha convertido hoy en día en el vehículo blindado más representado del ejército estadounidense, con más de 4200 ejemplares en servicio, disponibles en más de diez versiones especializadas, que van desde el transporte de tropas hasta el mortero, pasando por el mando de vehículos y la operación en zonas contaminadas. Este vehículo blindado ligero 8×8 representó, cuando entró en servicio en 2001, una profunda evolución de los paradigmas del ejército estadounidense, en un enfoque de maniobra mucho más ligero y móvil, que recuerda al de las fuerzas francesas con su VAB. . El Stryker ha demostrado ser muy adecuado para combates de baja y media intensidad, tanto en Afganistán como en Irak, proporcionando una alternativa económica y eficaz a los pesados ​​M2 Bradley.

Pero cuando reapareció la hipótesis de conflictos de alta intensidad, el ejército estadounidense rápidamente se dio cuenta de que su blindaje era ahora muy vulnerable, frente a fuerzas tecnológicamente avanzadas. Esta es la razón por la que decidió, en julio de 2018, estudiar la incorporación de un dispositivo de protección activa a sus Strykers, como ya hizo con sus carros de combate Abrams y sus vehículos de combate de infantería Bradleys. Dos empresas, la alemana Rheinmetall y la israelí Rafael, presentaron sus dispositivos de protección contra muertes blandas y duras, el Trophy VPS para Rafael y el alemán ADS.

El Stryker para el trofeo de Rafael prueba Noticias de Defensa | Construcción de vehículos blindados | Estados Unidos
La silueta del Stryker se modifica profundamente con la incorporación de sistemas Hard-Kill

Desafortunadamente, parece que las pruebas no satisficieron a las autoridades militares estadounidenses, ya que el ejército estadounidense anunció que ya habían terminado y que ninguno de los participantes había sido seleccionado. No se explicaron las razones precisas de este fracaso, aunque se mencionaron problemas de madurez tecnológica.

La implantación de un sistema de protección activa añade necesariamente una masa importante al vehículo blindado, lo que afecta a sus prestaciones y a su relación potencia/peso, fundamental para mantener una movilidad todoterreno suficiente. Estos dispositivos de protección hard-kill constan de una cadena de detección por radar y láser, y de efectores para interceptar proyectiles, inicialmente diseñados para equipar tanques de combate como el Leopard 2 o el Merkava, y vehículos de combate de infantería, mucho más pesados ​​que el Stryker. Por tanto, parece razonable culpar al Stryker de este fracaso, ya que el vehículo blindado americano es muy ligero y pesa sólo 18 toneladas. El consumo de energía del dispositivo también puede ser un problema.

Lo cierto es que, sin protección activa y con su blindaje ligero, los Strykers del ejército estadounidense quedarán muy expuestos en caso de enfrentamientos de alta intensidad, mientras que las brigadas Stryker constituyen hoy la columna vertebral de las fuerzas de proyección del ejército estadounidense. Ejército.

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